Si una sonrisa aparece aquí rodaran cabezas, la mía primero.
Besitos de cianuro y tragos del rockero que use como cenicero. No me corto las
venas pa' no desperdiciar tinta, pero me corto el alma de un millón y pico de
maneras distintas. Golpes a la pared de mis nervios hasta romperme el puño.
Siguen sangrando los muñones de las alas que me arranco, hoy dormiré drogado revolcándome
en los charcos. Con su permiso señorita, yo vi primero esos calmantes y les
necesito, no tiene ni puta idea si me dejo crecer la locura en vez de darle algún
corte moderno. Me auto flagelo con las líneas espinadas que vomito en el
cuaderno.
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