9.06.2010

HONOR, A QUIEN HONOR MERECE.

Andrea y sus carcajadas, sus cejas y su cabello.
Esa vez, afuera de esa iglesia, yo, ella y su i-pod.
El peluche de jirafa que me compre y pensó que era para ella, tuve que dárselo.
En el enorme, pero en realidad enorme patio de su casa, ella y yo, riéndonos sin ser novios.
Ella y yo, en la entrada; yo, muerto por primera vez, ella y su espalda, su puerta, su adiós.
Carla y sus piernas. Y mi inexperiencia.
Su enseñanza. Mi desaparición.
Carla y su necesidad por mí. Ese beso en la escuela.
Carla, sus ojos, su piel, su risa.
Esa vez tirados fuera de su casa, que dijo: si, me gustas.
En el parque. Ese día sin escuela, con ella. Cada que reía.
Cintia y sus piernas, su mirada, su cabello café.
Su forma de hablarme. Mi muñeca de trapo.
Aquella vez en casa de Lía.
Columba y esos ojos verdes, esa cara de gitana.
Las expos, ese beso que ella quería pero, que evito.
Ese beso que, aun queda pendiente.
Ilse y sus ojos; color esmeralda, color zafiro, color de alma.
Su piel blanca, su figura exacta, su belleza élfica.
De la mejor estética que han besado mis labios.
Esa vez hacia el cine, en el auto, el primer beso.
Jimena y su piel, su risa, su niñez.
Julia y esa vez encima mío, su ego.
Liliana y su necesidad.
Aunque bajo un contexto de traición, la casa en chápala.
Lía y su amistad.
Su desinhibición para conmigo, esa vez solos, la playa, su cuerpo, el mío, los dos. Mi inmadurez.
Marcela y todo. Absoluta y perfectamente todo.
Ponerme a escribir los momentos buenos y las cosas que me gustan de ella, imposible ni en un tema entero.
Mariana y su fanatismo por mí. La primer fan.
Mariana, y su voz. En aquel concierto.
Esa vez tan lejos y tan cerca, de los mejores momentos con, sin estar juntos.
Mariana…
Miriam, y su piel sabor Baileys.
Su enamoramiento por mis letras, su mal trato a mí.
En el antro, platicando por primera vez.
Esas llamadas. Su ternura sin alguien capaz de solventarla.
Ojos y, obvio, sus ojos, su cabello, esa figura chaparrita, tan justa, tan increíblemente bien formada.
Mierda, en serio era exquisita.
Sus mentiras para conocerme, las pláticas espontáneas.
Si alguien me doliera aun, sería ella.
Demasiada distancia y demasiado solo, demasiado desprotegido y ella, ataco. Creo, que ahí morí por vez ultima.
Ogara y su sonrisa. Su forma de ser.
Afuera de mi casa, abrazados, y ese no.
En la calle, el primer y único beso.
Paulina y sus labios, sus piernas.
En mi casa, jugando nintendo. En la alberca.
Afuera de su casa, bajo el regaño de su mama. Su mama.
Selene, su coqueteo. Ese beso de, adiós.
Sofía y nuestra borrachera, su voz leve.
Sueños, los besos, la azotea, lo efímero.
Viridiana, su delgadez. Su casa, mi torpeza. Su cariño.

Una disculpa a todas las que faltaron pero, todas las demas, me recuerdan mas cosas malas que buenas y... podria tener mil fantasmas pero, prefiero estos pocos duendes.

4 comentarios:

Unknown dijo...

¡JODIDO MOUNSTRO DE MIERDA!

Rap de café dijo...

XD Ha yastate me chiveas amigo XD

Anónimo dijo...

wow primera ves q entro a tu blog y sabes m encanta como escribes pones pasion y mucho sentimiento en cada palabra de vdd si publiaras un libro lo compraria y gracias nombrarme "besos" sigue escribiendo xfa

viri

Anónimo dijo...

Wwepa!!!! cuantas señoritas!!!!!
Me gusta!!!!



Ostras1 voy a pensar cuantos nombres tengo yo-...

LIBRERO DE RAP DE CAFÉ

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