2.08.2013

MEDIOCRIDAD

Estaba pensando en si podría comer solo una chips ahoy y esperar para llegar a casa y calentar las demás, si  la envoltura se achicharraría en el microondas, si antes Marinela y esas compañías de pan hacían su producto con el fin de llegar a calentarlos en la estufa u horno. Estaba pensando en la niña de ayer en el bar, me distraje con un hermoso par de nalgas que pasaron al lado del autobús en el que iba. Traía la barriga llena, algo cansado pero en mis cuatro, nunca ando en mis cinco. Estaba... y la vi. Ahí enfrente, en ese oxxo, tantos años esperando por verla, sola, cerca y tantas veces que jure que dejaría todo lo que estaba haciendo para simplemente verla de frente, sonreírle, desearle un vida hermosa e irme y... no me moví del asiento. Incluso aparte la vista. Me paralizo el miedo, ese miedo enfermizo, no ese alentador que rescata a un animal herido. Era ella, ahí! Enfrente, sola. Y no moví un solo músculo, quería tanto verla cara a cara. Saber de ella, sonreírle. Solo verla. Solo tenia que bajarme decirle hola, hablar sin darle oportunidad a que respondiera e irme solo eso. Y me quede ahí  paralizado, como nunca nada ni nadie me ha puesto en la vida, sin respuesta, sin movimiento, sin tomar la oportunidad. Un mediocre con la oportunidad que tanto había pedido, ahí delante.

1 comentario:

Al Pineda dijo...

Superarlo... supongo

LIBRERO DE RAP DE CAFÉ

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