Oscurece el panorama mira el amor se va, vísceras de hadas,
hay estos restos de humanidad. Dime princesita, ¿riegas tu corazón
continuamente o dejas que se marchite tras la sequia permanente? Igníferas
miradas derriten el armazón, ignívomos cuerpos deshacen la razón, es de
valientes jugar a la conquista, es de idiota jugar con el amor, nada más letal
señor, nada más mortal. Silencio señorita, no tiene caso gritar. Deje que se
extinga, que se vaya y se pierda en la mar, deje que se vaya que no vuelva nunca
jamás. Ya no sera tuyo pero se dará cuenta de lo que dejo atrás.
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