Ya déjala, ya olvídala,
ya entiende que no...
que no quiere ni verte
y haces daño al corazón.
Ya déjala, ya olvídala,
ya entiende que no...
ella baila en otros cielos
se olvido de esta canción.
Se fue antes de tiempo, dijimos para siempre,
y para siempre aun no se acaba, prometimos mil diciembres,
y me quede en un invierno que a la fecha no se larga.
Sigo mirando al cielo, espero que me caiga encima.
La vida ya no es vida, mira ella decía mentiras,
lo infinito no es un año y lo eterno no se muere.
Mi viejo me lo dijo: hijo, no prometas nunca
lo que cumplir no se puede. Dijo que se quedaba,
que nunca se marcharía. Ella dijo que me amaba,
yo le amo todavía. Hoy se aferra de otras manos
como lo hacía de las mías y le besan otros labios:
dime chaparrita que no como yo lo hacía.
Tu perfume de mi almohada se largo con el otoño,
si en rincones de tu casa vez alguno de mis sueños,
diles que ya les extraño. Busca sobre tu espalda,
entre tus piernas o en tus ojos, creo que deje mi vida,
mi sonrisa y algún beso, mi locura en tu cintura
y estos miedos que confieso. Enrique dice que te olvide,
trepo dice que... a su nombre faltan letras
letras que yo le borre.
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