Con fiebre de recuerdos, esto de la duda lo dejaba menos cuerdo. No había tema a tratar, el lo sabía, pero su esperanza decía otra cosa y se negaba a ceder. Volvió el insomnio, cariño, ya sabía yo que no era crónico sino efecto del espectro este. Ya me había yo curado, hasta dormía temprano y sonreía, tengo una foto que lo demuestra. Ya me había yo olvidado de lo pasado, causado y roto. Y ahora en mi cuarto ni se respira a causa de tanto recuerdo amontonado en burbujas, que revientan para volverse el doble y en vez de más pequeños, no sé cómo diablos, crecer el triple. Está el beso antes de subir al autobús, un mensaje en otra ciudad, una tarde de curiosidad y una noche de llanto. ¿Vez? Ya hablo de momentos cuando pretendía olvidarlos. Si creo que fuiste tú, pero lo niego para no vivir sin ganas. Si creo que perdí al amor de mi vida y que solo podemos amar con esa pasión y ese desenfreno a una persona. Si creo que no importa cuánto lo neguemos, solo podemos amar, amar, vaya llegar al ágape con una persona y muchos no la encuentran. Otros pocos, más tontos que el más tonto, la pierden. Y ahí es cuando termina la vida. Y aunque me gustaría pensar que para la parte afectada existe otra oportunidad ya que ellos no son culpables, la vida es perra y estoy seguro de que tampoco, jamás amaran a nadie como lo hicieron aquella vez, con esos sueños y ese desinterés a la falta de probabilidades, porque para quien ama, él para siempre, es imaginable y factible. Pobres de aquellos que tuvieron al para siempre en sus manos y lo dejaron en una esquina para irse a jugar con eventos fugases. Pobre de mí ¿pero yo que importo? Si pobre de ti a causa mía. Di que no y que eres inimaginablemente feliz, porque como dice verónica no fui el amor de tu vida.
Ultima vez que se toca el tema porque venga, hasta para mi sería extraño. Ultima vez que se toque el tema pero aunque ella diga: ¿Todavía? Si, todavía y siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario