Os presento un mal presagio, o paranoia que se yo. Volveré sobre mi escudo, porque lo que intento es imposible. Soy la punta de lanza que hace sangrar a un Dios. El ultimo sujeto en pie que grita, -sigo respirando y no sé porque festejan, uno de mi especie basta para tres de la suya-. Soy el guerrero del alma roja, de la sangre negra, de los ojos blancos. Soy un poeta madre y me trago las reglas de la poesía porque soy un hombre libre que vive en libertinaje, seguidme. Bienvenidos a la era de los hombres y mujeres que mueren a travesados por la ausencia de un beso, empuñando una pluma y sosteniendo al mundo entero. Soy un escritor desconocido, el que mata la sintaxis, corrige a la ortografía y se da licencia para Las faltas que sea, porque, lo hago como nadie, y nadie puede hacer que calle.

1 comentario:
Así sea!
Las cosas son imposibles uando uno mismo se pone las cadenas.
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