Sus miradas calientes me despiertan de ese mundo; son expresas, de un trago y hasta el fondo. El primer sorbo incomoda por lo ardiente del vapor que sale del iris y se desliza por la garganta de tu pupila. Beber de sus miradas suele despertar el alma, vuela la imaginación y tu libertad despierta. ¿Que vas a hacer con ella? A ella ni le preguntes que acaba de salir por esa puerta, a ella ni le busques y deja las formalidades muertas que a sus miradas de café le acompañan un par de pies de esos que llevan en los tobillos alas sueltas.
1 comentario:
Si no es Paola, a otra cosa mariposa!
Pd: pero tu le has dicho todo esto?
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