El hijo de puta de arriba es un clichista, abre el catorce con un enorme sol en el horizonte que no quema y si conforta, tres hilos de nubes y un brisa matinal agradable pero le da a su thriller ese toque tan característico de el, entre la multitud de chocolates y globos vagabundean el doble de corazones rotos y personas solas. Yo camino indiferente sin preocupación alguna hacia mi soledad física, con esta apatía enorme hacia cualquiera que voltee a verme y es que...
Hay ojos que colorean sonrisas cuando te miran, pero no son ojos de "parasiempre" si al darse la vuelta la sonrisa se pierde y no suspiras; vidas que te acompañan en salidas esporádicas a comer sin provocar ningún sentimiento en ese hueco que tienes por pecho y sin movimiento alguno a las alas invalidas que mantienes atadas a tu espalda con vendas sucias y ensangrentadas; mensajes prefabricados al celular y cuando el remitente contesta, venga, todo normal. Sin alteraciones del ritmo, sin maltrato a la realidad, todo demasiado centrado, demasiado normal, nada que derrita por las ganas, nada que queme por las ansias, nada que me pueda interesar. Todas son muy guapas pero ninguna abarca el centro de este sistema solar, son estrellas fugaces, meteoritos destinados a estrellarse en algún otro lugar, venga que esta apatía mía cuenta que la economía mejora pero debo algo al corazón, que la escuela marcha sobre ruedas pero se me va el calor, que soy el amo en esto y no importa porque no hay para quien serlo. A la mierda el rap de ese café, esto es el cuaderno de un alcohólico y hoy pisamos margaritas para plantar alcatraces.
Hay ojos que colorean sonrisas cuando te miran, pero no son ojos de "parasiempre" si al darse la vuelta la sonrisa se pierde y no suspiras; vidas que te acompañan en salidas esporádicas a comer sin provocar ningún sentimiento en ese hueco que tienes por pecho y sin movimiento alguno a las alas invalidas que mantienes atadas a tu espalda con vendas sucias y ensangrentadas; mensajes prefabricados al celular y cuando el remitente contesta, venga, todo normal. Sin alteraciones del ritmo, sin maltrato a la realidad, todo demasiado centrado, demasiado normal, nada que derrita por las ganas, nada que queme por las ansias, nada que me pueda interesar. Todas son muy guapas pero ninguna abarca el centro de este sistema solar, son estrellas fugaces, meteoritos destinados a estrellarse en algún otro lugar, venga que esta apatía mía cuenta que la economía mejora pero debo algo al corazón, que la escuela marcha sobre ruedas pero se me va el calor, que soy el amo en esto y no importa porque no hay para quien serlo. A la mierda el rap de ese café, esto es el cuaderno de un alcohólico y hoy pisamos margaritas para plantar alcatraces.
3 comentarios:
Rapero, te compro el cuaderno!!!!!! de lo mejor en mucho tiempo!!!!!!!maltratando la realidad..esa no, la otra, esa justo...si, si...
...porque el rap debe seguir, el café y el whisky!!!!!!!
Te tomas un shot conmigo??? Invitemos también al maestro Al.....
Totalmente en serio: QUE "·$%&/(! SUBIDON TU CUADERNO!!!!
=) jAJAJA LOVE YA MUJER! QUE BUENO QUE TE GUSTA LO NUEVO, JURO QUE TE MANDARÈ LA RECOPILACION DEL COLECTIVO CUANDO LA TENGAMOS YA EN FORMATO PARA QUE NOS DES TU OPINION DE ALGUNOS TEXTOS QUE NO SERAN PUBLICADOS Y VENDERMOS AQUI EN GUADALAJRA... UN BESOTE MUJER!
¿Maestro?
¡Mierda, que sobrevalorado estoy por estos lares, hermano!
No puedo escribir... bloqueo encabronado... y todo por unos ojos bonitos.
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