Volví a sonar en el silencio con el arte de una porno, cerré los ojos al entorno y el contorno de tus ojos me conto lo del insomnio. ¿Es verdad límite mío? Que las noches que no duermo es que no duermes por el frio. Vivo en un universo que mide cinco por cuatro y duermo en una luna con los dolores de un parto. Me divido en lo que pienso, lo que actuó y lo que soy. Ahora comprendo los motivos de porque a veces me voy. Mira mi niña que soy dos. Uno es el hijo de puta que te enchina la piel y el otro el idiota que solo sabe besar entre caricias de miel. Si hablamos de lunas prefiero la que transforma. ¿Buscas al que vive o al que vuela? El uno aburre y el otro es el que promete hacer lo que sea para que duela. Son las cuatro de nuevo y espero que estés en vela. Te envío mis aullidos y saludos junto a la luna llena.
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