Vivo durmiendo besos que quieren perderse en ella.
Soy homicida de un millón y tantos de palabras tanto necias como bellas,
todas dedicadas ala luz de sus estrellas.
Distraigo las ganas con mil cosas baratas, garabatos y otras tantas.
Apago las caricias y se quedan los resagos del olor a café y humo aquí entre mis manos.
Soy quien cuando duermes en tus sueños canciones de cuna al oído te canta.
Duerme tranquila pequeña no diré nunca nada nunca sabrás para quien escribo tantas malditas cartas.
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